El color amarillo, por ser sumamente brillante y llamativo, es un color representativo de la alegría y la felicidad. Sin embargo, como la mayoría de los colores, posee distintas tonalidades según su pureza, y las mismas pueden tener diversos significados que pueden ser bastante contradictorios: por un lado, tenemos la alegría y el optimismo, pero por otro, sentimientos negativos como la enfermedad, el egoísmo y la envidia.

El significado del color amarillo, se relaciona generalmente con el sol, la vida, la energía y las buenas vibras. También está muy relacionado con las posesiones material, al ser el color que representa el oro, símbolo de la riqueza. Si te interesa conocer más sobre la parte psicológica y significativa de este color primario, este artículo es ideal para ti.

El color amarillo, es un color primario, y esto es debido a que el amarillo, no es posible obtenerlo por ninguna mezcla, ya que es un color único, pero es utilizado para generar muchos otros colores: como el naranja y el verde.

¿Qué significa el color amarillo en la psicología?

El color amarillo, es ideal para la meditación cuando se presenta una gran falta de energía, concentración o inclusive, para mejorar la comunicación. Meditando durante al menos 10 minutos con el color amarillo, mejoran la concentración y energía necesaria para poder continuar de la mejor manera con sus actividades, comunicarse y hasta para subir el estado de ánimo.

Es un color bastante juvenil, y no es de extrañar que sea el predilecto por los niños por niños y adolescentes. Esto es por que se relaciona con la diversión, la alegría, el entusiasmo… Al ser el color con el cual asociamos al sol, podemos asumir que es un color muy vivo, de naturaleza positiva y optimista. Todo lo bueno se relaciona al sol, su calor y energía. También es un color que significa amabilidad y simpatía.

El color amarillo, ha sido también relacionado como el color de la bella y el narcisismo. Esto pudiera deberse a que los narcisos, hermosa flor de color amarillo, es la palabra que dio origen al término del narcisismo. Pero también, en la antigüedad, eran las mujeres rubias, cuyo cabello dorado era símbolo de belleza, quienes dieron al color amarillo, propiedades femeninas y hermosas.

Las personas que se identifican con el color amarillo, o lo toman como su color preferido, suelen ser extravagantes, optimistas, extrovertidas y divertidas. Todas las cualidades que el amarillo es capaz de demostrar con su presencia. No temen llamar la atención y generalmente, les gusta sentir la atracción de otros.

En cuanto al marketing del amarillo, podemos decir que tiene distintos usos: por un lado, representa lo lujoso y elegante, debido a su relación con el oro como ya hemos explicado. También es utilizado para promocionar productos juveniles para dar la sensación de diversión y alegría y atrapar en específico a este público. Pero también, es un color que estimula el apetito, y no es raro que se mezcle normalmente con el rojo, otro color que genera el mismo efecto en las personas, y por lo tanto, suelen ser ideales para promocionar alimentos, y crear las marcas de muchos locales de comida.

El color amarillo, también es representante de la sabiduría, el entendimiento y la iluminación. En muchas culturas, el amarillo está asociado con el saber, y esto se debe a que a pesar de que no podamos percibir la luz solar, la misma se representa con el color amarillo, y debido a la expresión de que al tener una idea, o comprender algo, nos “iluminamos” se le asocia entonces con el poder del color amarillo.

Entre otros significados, al igual que el rojo, también es sinónimo de advertencia. Esto se da por la intensidad de ambos colores, juntos o individualmente, y son los ideales para crear señales de advertencia por ser las que mejor se perciben a distancia. Igualmente, es el color en el fútbol para las tarjetas amarillas, cuando quieren dar una advertencia.

Entre algunos aspectos negativos, es un color que se relaciona también con la enfermedad, pues cuando los barcos quieren declarar una epidemia a bordo, izan una bandera amarilla. Esto se generó en las ciudad medievales, cuando advertían que algún pueblo estaba invadido por la peste.